El Rosario Franciscano: qué es y cómo se reza

Has escuchado alguna vez hablar del Rosario o Corona Franciscana? Se trata de una devoción franciscana nacida en el siglo XV y difundida por los frailes Franciscanos en todo el mundo. Continua a leer para descubrir la historia y características de esta oración.

La historia de la Corona Franciscana

Según el historiador franciscano Padre Luke Wadding (1588-1657), el origen del rosario franciscano data del 1422, cuando la Virgen apareció a un novicio de nombre Santiago. Desde pequeño, el joven tenía la costumbre de coronar con un unas rosas una imagen de la Madre de Dios. Sin embargo, cuando empezó su vida monástica en la Orden de los Hermanos Menores, tuvo que renunciar a su devota costumbre.

Para consolar al novicio que invocó su patrocinio, María le ordenó que, en lugar de las flores, le crease una sarta de oraciones dominicales, rezando un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria para cada una de sus siete principales alegrías. Es así como nació esta práctica, que fue posteriormente introducida por Santiago entre los Frailes Menores y de allí se difundió en todo el mundo.

Cómo se reza el Rosario Franciscano

Tal y como la enseñó la Madre de Dios al novicio, la santa Corona consiste en siete Padrenuestros, setenta y dos Avemarías y siete Gloria Patris, para conmemorar los setenta y dos años que se cree haber vivido en este mundo la Virgen. Paulo V añadio al último un Padrenuestro y Avemaría.

Los fieles suelen estar más familiarizados con los siete dolores de María, pero esta devoción se centra en los momentos más felices de su vida, que son los siguientes:

1. Anunciación

2. Visitación a la santa Elisabeth

3. Nacimiento de su Hijo santísimo

4. Adoración de los tres Reyes

5. Hallazgo de Jesús en el Templo

6. Resurrección de Jesús

7. Asunción de la misma Reina al cielo

Ayudándonos a poner de relieve los momentos felices que vivió María, la devoción de las siete alegrías nos enseña a buscar y celebrar los momentos de felicidad en nuestras vidas.