San Valentín: La Historia de un Romántico Incurable

Algunos celebran el día de San Valentín porque la ven como una ocasión más para mostrar todo su amor. Otros la consideran una fiesta innecesaria. Sea cual sea tu punto de vista, te invitamos a que descubras la misteriosa historia del Santo que dio nombre al 14 de febrero.

LA HISTORIA DE SAN VALENTÍN

Hace mucho tiempo, en el lejano siglo III, Roma fue gobernada por Claudio el Cruel. De inclinación muy belicosa, el emperador prohibió los matrimonios, convencido de que los jóvenes solteros eran mejores soldados. Pero cada cuento tiene su héroe positivo, y este no va a ser una excepción: un obispo de nombre Valentín desafió la prohibición de Claudio, empezando a casar en secreto a los jóvenes. Con el paso del tiempo, el desafío de Valentín llegaró a los oídos del emperador, el cual lo encarceló y finalmente lo condenó a ser decapitado.    

En el tiempo que transcurrió en prisión, el carcelero del obispo — Asterius fue su nombre — le pidió que curara a su hija ciega. Y según cuenta la leyenda, el Santo efectivamente devolvió la vista a la joven, que se convirtió en su amiga. Justo antes de la ejecución, el buen obispo le escribió una nota de despedida, firmándola “De tu Valentín.”

Aquí te dejamos tres curiosidades más relacionadas con el día de San Valentín:

I. Antes del adviento del cristianismo, los romanos celebraban el festival de la fertilidad "Lupercalia" el 15 de febrero.

II. El día de San Valentín fue instituido por el Papa Gelasio alrededor del 496. El Pontífice fijó el 14 de febrero como fecha de su conmemoración.

III. En realidad, tres protomártires cristianos de nombre Valentín vivieron en el Imperio del siglo III. Cuál de los tres es el Valentín de esta preciosa historia queda hasta hoy un misterio.

La realidad de la historia original no tiene nada que ver con su azucarada celebración de hoy en día. Sin embargo, es cierto que la necesidad de celebrar el Amor, romántico y cristiano, sigue muy presente.

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