La verdadera historia de Papá Noel

San Nicolás, Santa Claus o Papá Noel: ¿quién nos trae los regalos? Acompaña el bienhechor más amado del periodo navideño, el patrón de los niños, el en su viaje transformativo por el mundo.

Vida de San Nicolás

Ni Santa Claus, ni Papá Noel: el protagonista indiscutible de la temporada navideña se llama San s y aquí te contamos su historia. El larguísimo viaje por el mundo del obispo griego empezó en la ciudad licia de Myra, en la actual Turquía, donde Nicolás vivió a caballo de los siglos III y IV. De familia acomodada, decidió consagrar su vida al servicio del prójimo. Además, no dudó en defender a rajatabla la doctrina cristiana durante la Gran Persecución de Diocleciano, lo que le valió muchos años de reclusión, hasta que el edicto de Constantino (313) estableció el derecho a la libertad religiosa en el imperio. 

ESTATUA DE SAN NICOLÁS >

Nicolás dejó esta tierra a mediados del siglo IV, un 6 de diciembre, que se convirtió en la fecha de su celebración. Pero su muerte no pudo acabar con su fama, que siguió incrementándose a la vez que cambiaban por completo sus rasgos y biografía. El lugar de la sepultura del obispo de Myra se convirtió rápidamente en un sitio de peregrinaje, y de manera igualmente rápida se difundieron leyendas sobre sus milagros, que forjaron su reputación de taumaturgo

Entre los relatos más populares relacionados con San Nicolás está el de los tres niños que, asesinados y puestos en salmuera por un posadero, fueron resucitados por Nicolás. Otro cuento narra que para salir de la miseria un padre decidió prostituir a sus tres hijas, pero el santo consiguió salvarlas de la perdición lanzando tres sacos de oro a través de sus ventanas.

En 1087, el santo bienhechor zarpó desde las tierras sarracenas hacia las cuestas del continente europeo por voluntad de unos marineros italianos que robaron sus santos restos para llevarlos en un nuevo hogar: la sureña ciudad italiana de Bari. Surcado el mar Mediterráneo, Nicolás de Bari se ganó el cariño de los italianos y siguió con su labor de evangelizador post mortem alcanzando muchos países más — como Alemania, el Imperio Ruso y los Países Bajos —, cambiando cada vez sus características. 

Santa Claus: viaje de ida y vuelta a los EEUU 

Finalmente fue Sinterklaas, el Papá Noel holandés, quien en el siglo XVII viajó con los colonos holandeses hasta los Estados Unidos. Aquí es donde el obispo oriental finalmente se convirtió en el Santa Claus que conocemos todos. El viejecito regordete de mejillas sonrosadas y vestido de rojo fue una creación afortunada de los publicitarios de Coca Cola. Más allá de lo físico, hay una característica del Papa Noel original que se conservó a lo largo de toda esta evolución y es su función de repartidor de regalos. Ya en la Edad Media, el severo San Nicolás entregaba los regalos a los niños buenos, previa evaluación de su conducta anual.    

San Nicolás completó su circunnavegación de la tierra a principios del siglo XX, cuando volvió a Europa en calidad de Papa Noel bonachón para asentarse para siempre en la ciudad finlandesa de Rovaniemi, su cuartel general desde entonces.

Día de San Nicolás

La festividad de San Nicolás se celebra la noche entre el 5 y el 6 de diciembre. Es el patrón de los niños, de muchos lugares — entre ellos Ámsterdam, Bari y Rusia, donde es especialmente venerado —, así como de los marineros. En la iconografía occidental, el Nicolás de Bari se presenta en compañía de los tres niños que el santo resucitó y/o con tres bolas de oro representando las tres dotes que el santo regaló a tres jóvenes.